miércoles, 28 de octubre de 2015

¿CONOCES LA REALIDAD DE LAS NECESIDADES CALÓRICAS DE TU PERRO?


Antes de avanzar en este post quería aclarar unos conceptos de fisiología para que se pueda entender mucho mejor lo que se va a exponer.



La tasa metabólica basal (BMR), es la energía que consumiría un organismo para mantenerse vivo, en reposo, a una temperatura neutral (es decir, que no implique gasto de energía en refrigeración o calentamiento). Así, un perro en reposo y en condiciones estables deberá comer lo suficiente para cubrir ese gasto energético básico, suponiendo que no realice ninguna actividad. Ese tipo de cifras se usan para calcular cuántas calorías debe ingerir un perro.

El caso es que los animales se mueven y gastan mucha más energía que la BMR . La diferencia entre el nivel basal y el real es más difícil de medir, sobre todo por lo variable del último y es en este momento donde surge el problema.

Realmente no existe fórmula alguna para incidir con exactitud en un equilibrio calórico debido a la intervención de variables incontrolables y nunca medibles. Por ejemplo, para mamíferos salvajes activos, el gasto metabólico de mantenimiento puede ser entre 2 y 4 veces mayor que BMR; incluso más en vertebrados carnívoros que persiguen a sus presas. Para los lobos, esas tasas realistas (FMR, field metabolic rate) pueden ser 5 o 6 veces superiores a la BMR. Esto es, el gasto basal de un lobo de 35 kg se estima en 0.55 kg consumidos por día; el gasto normal o activo (FMR), entre 2.8 y 3.25 kg por día.

Explicado lo anterior, podemos decir que contestar a la pregunta ¿cuántas calorías tiene que consumir mi perro? es sumamente complicado debido a que intervienen factores como edad del perro, raza, actividad, gestación, comportamiento, estado mental e incluso fenómenos ambientales como pudiera ser el terreno en el que se mueve el animal.

De tal manera podemos ir afirmando que las necesidades nutricionales caninas varían en función del tamaño de la raza, la etapa de la vida (cachorros, perros adolescentes, adultos, madres lactantes y perros de edad avanzada) y el gasto energético. Todos los perros precisan energía y una mezcla de nutrientes, como son las proteínas, la grasas, los hidratos de carbono, las vitaminas, los minerales y el agua. 

Así podemos ver, que los cachorros crecen deprisa y sus cuerpos demandan unas necesidades nutricionales específicas. Los cachorros de razas grandes y gigantes tienen necesidades diferentes que aquellos que pertenecen a razas pequeñas o toy. La ingesta calórica será generalmente el doble de lo que consuma un perro adulto del mismo peso. Las perras preñadas o lactantes, necesitarán doblar el número de calorías. Los perros muy activos, sobre todo si se dedica a actividades como la caza, rescates, mushing, carreras de velocidad, pruebas de agilidad, perro guía etc… necesitarán sin ninguna duda un extra de calorías. Esta máxima también se aplica a perros muy ansiosos o hiperactivos ya que este tipo de comportamientos suelen acarrear un incremento en las funciones metabólicas.

Expertos en nutrición animal han desarrollado una fórmula llamada ‘Resting Energy Requirements’, o lo que es lo mismo, ‘Necesidades energéticas necesarias’ para calcular la cantidad de calorías que tu perro necesita en su menú diario. Podemos utilizar esta fórmula para saber cuánto suministrar de comer a tu mascota pero hay que tener en cuenta que es bastante genérica y está creada para satisfacer las necesidades de un perro ‘standard’.

La fórmula es esta:

Peso del perro (KG) * 30 + 70 = Kcalorías diarias necesarias

Caso de un perro de 20Kg

20*30+70= 670 kcalorias al día

Si alimentamos a nuestro perro con “Menú Biodog Seco” con 349kcal/100g tan solo necesitaremos menos de 200g para satisfacer sus necesidades.

Es importante recordar que esto es sólo una formula orientativa. La cantidad real de calorías que tu mascota necesita varían en función de muchos factores como hemos explicado anteriormente e incluso el “tipo de alimentación” que se suministra pues no será lo mismo la alimentación natural que la comida procesada en forma de piensos compuestos.

En el ejemplo que hemos puesto con una alimentación natural podremos satisfacer las necesidades calóricas con 200g pero si suministramos un pienso comercial podremos necesitar casi sin equivocarnos más del doble de cantidad. Y esto no solo incidirá en el coste económico, que lo incrementará, también incidirá en un incremento de la actividad digestiva, erosionando y perjudicando su aparato digestivo.

Como descendientes de los lobos, los perros domésticos conservan su fisiología carnívora. Aunque los perros pueden consumir material vegetal y metabolizar las proteínas de las verduras y los granos, las proteínas de origen animal a partir de la carne es la mejor fuente de aminoácidos para un perro. Un perro va a comer hasta que ha consumido suficiente proteína para satisfacer sus necesidades de aminoácidos y nitrógeno.

Mucha gente piensa que la cantidad de comida que se debe dar a un perro va a depender exclusivamente de su peso y esto es un error. En Biodog creemos que realmente importa  la calidad de la comida que se suministra y sobre todo de la capacidad calórica que mantiene para optimizar sus necesidades energéticas.

Una alimentación biológicamente correcta para un carnívoro juega un papel muy importante en su salud; incluso puede afectar en la longevidad del mismo. Es por eso que se puede afirmar que cuanto más baja sea la calidad del alimento más cantidad de alimento se necesitará para cubrir sus necesidades nutricionales y más perjuicio sufrirá el animal



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jueves, 1 de octubre de 2015

11 SÍNTOMAS QUE DEBES DETECTAR PARA SALVAR LA VIDA DE TU PERRO

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                                                            Pérdida de peso inexplicable 

El Dr. Spielman Bari cuenta que existen un montón de motivos de gravedad por los que un perro podría estar perdiendo peso. Este puede ser ocasionado por algún tipo de trastorno metabólico, enfermedades neuromusculares, cáncer y enfermedades del corazón. 
Mientras que en los seres humanos la pérdida de medio kg no supone ningún motivo alarmante, si un perro pierde el 10% de su peso corporal normal, es señal de que podría haber un problema de fondo más grande por lo que, en estos casos, una visita al médico está más que justificada. 

                                                                             Fiebre 

Una fiebre significativa y prolongada es sinónimo de que algo importante puede estar pasando en el interior del cuerpo de nuestro perro. 

Según la Dra. Karen Becker, “si la temperatura corporal de nuestro perro es alta, es que su cuerpo está luchando contra algún tipo de infección. La temperatura normal de un cánido es entre 38º y 39º. Si creéis que vuestra mascota está muy caliente y su temperatura es más alta de lo normal, no dudéis en pedir una cita en el veterinario”. 
La fiebre es una señal de que el animal podría estar luchando contra algo serio, sobre todo si esta viene acompañada por otros síntomas. 

                                                              Problemas intestinales
 
Cuando un perro tiene diarrea o sangre en las heces, indican que algo internamente no va bien. La Dra. Krista Vernaleken comenta: “la diarrea puede causar deshidratación y esta puede ser mortal en los perros pequeños. La sangre en las heces podría ser un signo de úlcera, un parásito, o incluso colitis. 
En cualquier caso la sangre es sinónimo de viaje al veterinario, al igual que si vemos que la diarrea es persistente y viene acompañada por otros síntomas. 

                                                                                 Tos
 
La tos persistente no tiene por qué ser algo normal. El Dr. Justine Lee afirma que los perros no suelen ser asmáticos, por lo que la tos puede ser señal de bronquitis, neumonía, problemas de corazón o colapso traqueal. Los tratamientos incluyen antiinflamatorios y cirugía. Una tos frecuente no tiene por qué ser necesariamente motivo de alarma. Sin embargo, todas las mascotas que sufren este tipo de tos deberían ir al veterinario, más que nada para descartar algunas de las causas más graves posibles. 

                                                                         Fatiga o desmayo
 
La fatiga extrema y los desmayos deben ser tenidos muy en cuenta.La Dra. Debra Promovic comenta: “Algunos perros se recuperan rápidamente de un desmayo, tanto que a los pocos minutos se ven completamente normales. Sin embargo, otros se quedan completamente abatidos hasta que se curan. Los colapsos y los desmayos nunca deben ser ignorados. Consultad al veterinario inmediatamente”. Si vuestro perro parece anormalmente cansado, un viaje al veterinario podría ser crucial en la detección de enfermedades potenciales que podrían incluir cáncer, enfermedad renal y pancreatitis. 
 
                                                     Abdomen distendido o hinchado


Un vientre distendido es cuando hay un hinchazón anormal en la zona estomacal. Esto siempre debe tomarse muy en serio. 
La Dra. Krista Vernaleken afirma que muchas de las causas que provocan un abdomen distendido podrían ser mortales. Esta inflamación podría ser signo de algún tipo de enfermedad hormonal, o incluso una hemorragia interna. 

No solo podría ser un signo de enfermedad, sino que además el hinchazón podría presionar la cavidad torácica, lo que dificultaría respirar al animal. Cuando veáis este síntoma, consultadlo siempre con un especialista. 


Problemas urinarios


Existen muchas razones por las que un perro experimenta dificultades al orinar, pero algunos de ellos son lo suficientemente graves como para ir al veterinario de inmediato. 
El Dr. Justine Lee comenta que estos síntomas en los machos pueden significar que hay cálculos en la vejiga. El veterinario puede eliminar la obstrucción u operar si fuera necesario. 

Otra cosa a tener en cuenta es la sangre en la orina. Esto podría ser un síntoma de cálculos en la vejiga, así como cáncer o algún tipo de infección. Si observáis que vuestro perro orina sangre, llevadlo inmediatamente al veterinario. 


Respiración dificultosa



Al igual que ocurre con las personas, la dificultad en la respiración requiere atención médica inmediata. 
El Dr. Ernest E. Ward, Jr. dice que si vuestro perro jadea más de lo normal, se fatiga fácilmente, o la respiración se vuelve muy ruidosa repentinamente, el perro debería ser examinado inmediatamente. Las enfermedades cardíacas y pulmonares, infecciones, obstrucciones y de más, pueden ser ocasionadas por problemas respiratorios repentinos. 

La dificultad en la respiración puede conducir a que algunos órganos y tejidos del perro se vean privados de oxígeno, y la insuficiencia cardíaca es un resultado posible. 


Ojos rojos


Un síntoma que podría ser señal de un problema más grande de lo que nos imaginamos. 
La Dra. Karen Becker afirma que si el área blanca de los ojos de un perro se torna de color rojo brillante, es un signo de inflamación o infección que indica varias enfermedades. Ciertos trastornos del ojo pueden conducir a la ceguera, por lo que cualquier cambio significativo debería ser investigado. 

Además de la infección ocular, las posibles causas podrían ser glaucoma, o un trastorno de la cuenca del ojo. Es crucial que un veterinario eche un vistazo a los ojos del animal para determinar lo que está mal. 


Inquietud e intranquilidad 



 
Este comportamiento inquieto podría ser la forma que el perro tiene de decirnos que algo no va como debería. Esta inquietud puede incluir gemidos, temblores, mirada asustada y paseos frecuentes. 
La Dra. Krista Vernaleken manifiesta que estos síntomas podrían ser consecuencia de una enfermedad grave. Si bien la propia inquietud no tiene por qué ser sinónimo de enfermedad, puede que utilicen este comportamiento para decirnos que no se sienten como siempre. Esto puede crearles una sensación de ansiedad. 

Si el perro manifiesta dolor o malestar general a través de la inquietud, es necesario que le vea un veterinario para encontrar la causa. 

                                                                         Vómitos 

Los vómitos ocasionales no deberían suponer un motivo de preocupación, pero si llegasen a ser frecuentes, 3 o más veces al día, es el momento de acudir al médico. 

El Dr. Ernest E. Ward, Jr sugiere que no hay que descartar que nuestro perro pudiera estar sufriendo vómitos por alguna obstrucción intestinal, infección, pancreatitis, alguna enfermedad del hígado o riñón, desequilibrio hormonal, o algo peor. 

Si los vómitos son frecuentes, sobre todo si vienen acompañados de otros síntomas, lo mejor es consultar a un médico. 

Editado Contexto Tucuman 

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